Especialista en Cirujía Base de Craneo, Hipofisis Endoscópica,Columna Vertebral, Sindrome Piriforme
Los tumores de Hipofisis, son tumores benignos pero localmente tienen un potencial invasivo de la glandula hipofisario alojado en la silla turca.
Los tumores de esta región suman entre el 10 y 15% de las neoplasias intracraneales.
Se clasifican en dos grandes grupos, los no funcionantes que segregan pocas hormonas o ninguna y los funcionantes.Desde el punsto de vista del tamaño se clasifican en microadenomas ( menos de 10 milimetros de tamaño) y los macroadenomas.

Etiología:
Su origen es principalmente a partir de la adenohipofisis.La clínica se expresa por síntomas visuales ( perdida de visión, cefalea en región ocular y temporal ).
Síntomas hormonales: amenorrea-galactorrea, pérdida de la livido, acromegalia Sindrome de Crushing en función del tipo de tumor.

Tumores Secretores:
Prolactinomas. Aumento de la hormona prolactina.
En mujeres : galactorrea, amenorrea infertilidad.
En hombres : disminución de la libido, impotencia, oligoespermia y galactorrea.

Acromegalia. Aumento de la hormona de crecimiento, gigantismo

Enfermedad de Cruishing. Aumento de la hormona acth, hipertensión, cara en media luna, rubicundez facial.

Pruebas diagnósticas necesarias:
Estudio hromonal hipofisiario. rmn de la hipofisis.
Tumores Hipofisarios
Los adenomas de la Hipófisis , pueden ser menores a un cm.,( microadenomas ), o sobrepasar los 4 cm, (adenomas gigantes). Excepcionalmente son malignos pero aun los benignos pueden infiltrar el seno cavernoso. Los adenomas funcionales secretan Prolactina, o ACTH o bien hormona del crecimiento produciendo respectivamente la prolactinemia, el síndrome de Cushing y la acromegalia por lo cual pueden ser detectados tempranamente en el estadío de microadenomas (< de 1 cm) lo cual es importante porque se pueden tratar médicamente (prolactinomas: Bromocriptina, Dopergín, Pergolide, Dostinex), o quitarse selectivamente por vía transesfenoidal sin sacrificar el resto de la Hipófisis. Los adenomas no secretantes se manifiestan en forma lenta e insidiosa por insuficiencia multiglandular que en el pasado llevaba el estado de "caquexia pituitaria".

Esta deficiencia endócrina puede pasar desapercibida y por lo general el paciente se presenta con trastornos severos de la agudeza visual y al examen se encuentra una hemianopsia bitemporal o bien ceguera al menos de un ojo . LA TAC confirma el diagnóstico en los macroadenomas , pero los microadenomas requieren Resonancia Magnética. La indicación para la cirugía es la presencia de signos de compresión de nervios y quiasma ópticos o bien las manifestaciones endócrinas. La cirugía puede ser trasncraneal (tumores grandes ) ó transesfenoidal (tumores pequeños ). Esta última , como ya se mencionó, permite salvar la glándula cuando se trata de microadenomas. La extirpación de un macroadenoma rara vez es completa por lo que es conveniente la radioterapia subsecuente para evitar recidivas.

Tratamiento quirúrgico.-

En algunos de estos adenomas como los "no funcionantes", los productores de ACTH y los de Hormona de Crecimiento, el tratamiento inicial más aceptado es la extirpación quirúrgica. En otras ocasiones, como en el caso de los productores de Prolactina, se realiza la operación cuando no responden al tratamiento endocrinológico, o cuando están poniendo en grave riesgo la visión del paciente y se piensa que no hay margen para que el tratamiento con medicinas empiece a ser efectivo. En algunas ocasiones, afortunadamente poco frecuentes, los adenomas tienen una estructura tan fibrosa que resulta imposible su extirpación.

Fundamentalmente los adenomas de hipófisis se operan por dos sitios:

a.- A Través de la nariz (Abordaje transesfenoidal).-
Ya sea llegando a ella desde dentro de la boca, por debajo del labio superior, ya sea utilizando directamente uno o los dos orificios nasales. Sea cual sea el abordaje que se utilice, el objetivo es penetrar en el Seno Esfenoidal y, a través de él, hacer una ventana ósea en el suelo de la Silla Turca y quitar el tumor.
Se opera con la ayuda de un microscopio quirúrgico que aumenta mucho la visión de las estructuras sobre las que se está trabajando. Se emplea un instrumental fino y adaptado a la profundidad y angostura del campo quirúrgico.
Durante la intervención se utilizan "RX" como ayuda para controlar la posición en la que se encuentra dentro de la cabeza el extremo de los instrumentos.
Algunos neurocirujanos emplean técnicas de neuroendoscopia, que consiste en introducir unos tubos a través de las fosas nasales que llevan luz, una lente que recoge imágenes a modo de una cámara de vídeo y un instrumento quirúrgico. Esta técnica también se emplea como ayuda en la microcirugía transesfenoidal, con el fin de mejorar la localización de las partes del tumor que no están directamente a la vista del cirujano. El abordaje transesfenoidal es el que se utiliza en la mayoría de los adenomas de hipófisis.

b.- A través de la bóveda del cráneo (Craneotomía).-
Consiste en hacer un orificio en el hueso de la cabeza y aprovechar el espacio que queda entre el cerebro y el suelo de la base del cráneo para llegar hasta la región de la Silla Turca. Este abordaje proporciona una buena visualización de las vías ópticas y de las porciones del tumor que se encuentren por encima de la Silla Turca, por lo que se emplea en los adenomas gigantes y en los que por su forma o extensión se piense que no pueden ser completamente extirpados a través de la nariz o que la descompresión de las vías ópticas no ofrezca garantía por esta vía.
También en este abordaje se emplea el microscopio quirúrgico. Algunos neurocirujanos emplean técnicas de Neuronavegación como ayuda (instrumentos quirúrgicos conectados a un ordenador que nos indica los límites del tumor en relación con las estructuras anatómicas que lo rodean)
Este tipo de operación es más agresiva que el abordaje transesfenoidal, por lo que la edad y condiciones generales del paciente pueden limitar su empleo.
Conclusión:
La ventaja de la cirugía por vía nasal, ha sido la utilización de los endoscopios por esta vía para abordar tumores que de otra manera no hubiera sido posible tratar. El endoscopio por esta vía, nos da un ángulo de visión excepcional que permite llegar a tumores cerebrales y otros, sin necesidad de otras manipulaciones.A través de las vías nasales se llega directamente al cerebro, y se extirpan tumores que están en contacto con el tejido cerebral. Ello no implica que se hayan eliminado las craneotomías, que era la técnica utilizada habitualmente, pero sí que en ciertas patologías o lesiones es mucho más cómoda y efectiva la vía nasal.Entre las enfermedades que más se tratan por esta técnica están los adenomas de hipófisis, que crean compresión de los nervios ópticos o enfermedades endocrinológicas y luego los meningiomas.
En algunas ocasiones se puede hacer la cirugía de otras formas, como a traves del oído, si bien comporta el problema de poder afectar a la audición, aunque puede ser posible si se practica de forma desviada respecto al conameto auditivo.
Y con meningiomas, la craneotomía sería una técnica desmasiado agresiva qie podría reportar pérdidad de visión.