Especialista en Cirujía Base de Craneo, Hipofisis Endoscópica,Columna Vertebral, Sindrome Piriforme
Columna Torácica
A pesar de ser el mayor de los segmento de la columna raquídea, al estar compuesto por doce vértebras, es la porción de la columna con menor incidencia de patología neuroquirúrgica. Esto se debe al hecho de que es el segmento de la columna con menor movilidad puesto que las costillas limitan en gran parte la movilidad de la columna torácica y a la vez la dotan de una gran protección frente a traumatismos y sobrecargas lo que explica la baja incidencia de hernias discales a este nivel.
Recogeremos en este apartado la patología tumoral que asienta a este nivel, ya sea sobre estructuras nerviosas - neurinomas, meningiomas, astrocitomas...- o sobre estructuras osteoarticulares - hemangiomas, metástasis óseas... igualmente analizaremos la patología osteoarticular centrándonos en las hernias discales y la estenosis de canal raquídeo.
Patologia Torácica Tumoral
A nivel del raquis torácico existen varios tipos de tumores en la mayoría de los casos benignos si bien la localización de dichos tumores obliga a un tratamiento en la mayoría de los casos quirúrgico.
Dentro de los tumores más frecuentes a este nivel podemos destacar los meningiomas y los neurinomas.
Meningiomas: son tumores que se originan a partir de la envoltura que recubre el sistema nervioso central, encéfalo y médula espinal, son tumores generalmente benignos si bien la compresión que ejercen sobre la médula provoca cuadros de pérdida de fuerza en extremidades, trastornos de la sensibilidad, entre otra sintomatología que obligan el tratamiento.
Neurinomas: estos tumores se originan en las raíces nerviosas, son tumores igualmente benignos, la sintomatología viene dada por la compresión que estos tumores ejercen sobre las estructuras nerviosas. Al originarse en las raices nerviosas el paciente puede presentar un cuadro de dolor neuropático, dolor que se irradia en hemicinturón siguiendo a las costillas, la sintomatología y la progresión de los déficits neurológicos obligan a un tratamiento quirúrgico.
Hernia Discal Torácica
La escasa movilidad de la columna torácica hace que la sobrecarga física sobre el disco sea mucho menor que a nivel lumbar o cervical al limitarse los movimientos de rotación y tosión, esto hace que las hernias discales a este nivel sean poco frecuentes.
Clínica:
El paciente presenta un cuadro de dolor de tipo radicular, "quemazón", que se distribuye en hemicinturón en los casos en los que la hernia comprime la raiz correspondiente al nivel afecto. En aquellos casos en los que la migración de la hernia se produce de una forma más medial, puede aparecer sintomatología de daño medular, pérdida de fuerza en extremidades inferiores y aparición de un nivel sensitivo, el paciente presenta una alteración de la sensibilidad por debajo del nivel afecto.
Diagnóstico:
La historia clínica y la exploración física nos orientaran sobre la localización de la patología, las pruebas de imagen, especialmente la resonancia magnética, serán de gran importancia a la hora de objetivar la patología subyacente así como a la hora de planificar el abordaje quirúrgico.
Tratamiento:
El tratamiento será quirúrgico, dependiendo de la clínica, nivel afecto, localización de la lesión se planificará un abordaje de la columna por vía anterior, lateral o posterior.

Estenosis Canal Torácico
La escasa movilidad de la columna torácica hace que las articulaciones intervertebrales a este nivel sean sometidas a una sobrecarga menor de lo que lo son a nivel lumbar o cervical, esto hace que la degeneración a nivel torácico de éstas articulaciones sea menor y con ello las estenosis de canal a este nivel.
Clínica:
El paciente presenta un cuadro más o menos progresivo de pérdida de fuerza y sensibilidad en las extremidades inferiores debido a la compresión que sufre la médula al disminuir el tamaño del "estuche" óseo en el que se encuentra albergada, el canal raquídeo torácico.
Diagnóstico
La historia clínica y la exploración física nos orientaran sobre la localización de la patología, las pruebas de imagen, especialmente la resonancia magnética, serán de gran importancia a la hora de objetivar la patología subyacente ayudandonos a delimitar los niveles afectos y el tamaño de la descompresión quirúrgica.
Tratamiento:
El tratamiento será quirúrgico. El objetivo de la cirugía será ampliar el tamaño del canal raquídeo, para ello resecaremos las láminas de las vértebras afectas, parte posterior de la vértebra que cierra el canal por su parte posterior.
Higiene Postural
Cada día sometemos a nuestra espalda a miles de pequeños esfuerzos, flexiones, torsiones, rotaciones... muchos de estos movimientos los realizamos en posiciones inadecuadas, modificando ligeramente la forma en que llevamos a cabo ciertas actividades cotidianas podemos disminuir ostensiblemente la carga a la que sometemos a nuestra espalda y con ello el riesgo de lesiones o empeoramiento de nuestro cuadro clínico.
A continuación pasamos a describir algunas de las actividades cotidianas explicando como deben llevarse a cabo para disminuir al máximo la carga sobre la columna.
Levantarse de la cama.Es la primera oportunidad del día para cuidar la espalda. Evitaremos sentarnos en la cama teniendo las piernas extendidas, en esta posición el disco se encuentra sometido a una gran carga. La forma correcta será apoyarse en uno de los costados, clavando el codo de ese lado en el colchón y teniendo el puño de ese brazo cerrado apoyamos la mano del otro brazo sobre el puño para ayudarnos a levantar lateralmente a la vez que sacamos los pies de la cama, posteriormente apoyamos las manos en los muslos para ponernos de pie, de esta forma minimizamos los requerimientos de la columna.
Al dormir Es recomendable hacerlo boca arriba pues se altera menos la curvatura fisiológica, idealmente deberíamos colocar una almohada debajo de las rodillas para mantener las piernas flexionadas. En caso de no poder dormir boca arriba es preferible hacerlo de costado con las piernas ligeramente dobladas antes que boca abajo.El colchon no tiene que ser excesivamente duro, hay trabajos que demuestran que es tan perjudicial un colchon excesivamente duro como uno de blando, debemos buscar colchones de dureza intermedia la altura de la almohada dependerá de la posición adoptada al dormir, si dormimos de lado la almohada deberá ser más gruesa que si lo hacemos boca arriba, el objetivo siempre será obtener una buena alineación de la columna.cargar pesos:Dos consejos iniciales, llevar el peso lo más cerca posible del cuerpo y no levantar el peso por encima de los hombros, el objetivo es mantener la columna recta evitando posturas de hiperflexión o hiperextensión.Intente siempre cargar los pesos con la columna vertical, "recta", en caso de tener que levantar un peso flexionándosel hágalo con las rodillas dobladas y la espalda arqueada hacia atras, como lo hacen los practicantes de halterofilia.Evite levantar pesos por encima del pecho, si debe colocarlo a una altura superior súbase a una escalera.estar de pie:Al estar de pie parado la espalda recibe una sobrecarga mayor que al caminar. Existen diferentes técnicas que nos permitiran disminuir este sobresfuerzo. Si precisamos trabajar estando de pie intentaremos apoyar los brazos, esto disminuirá el trabajo sobre la columna.
Si es posible elevaremos ligeramente uno de los pies apoyándolo en un reposapies, alternando uno y otro pie. Igualmente es preferible adelantar una de las piernas en caso de mantenerse mucho rato en pie. En cualquier caso debemos evitar mantener la misma posición durante largo tiempo. Usar un calzado adecuado puede ayudar a disminuir la tensión sobre la columna.
El zapato con tacón aumenta esta sobrecarga, el zapato totalmente plano tampoco es ideal, es preferible usar un zapato con un tacon entre 1.5-3cm.sentarse en una silla: Nuevamente pretendemos bajar la tensión a la que mantenemos la espalda para ello debemos apoyarnos en los brazales de la silla tanto al levantarnos como al sentarnos, evitando desplomarnosal sentarnos.
En caso de que no tenga reposabrazos la silla nos apoyaremos en los muslos. estar sentado.Se trata de una posición que gran parte de la población mantiene durante muchas horas al día, de ahí la importancia de sentarse correctamente. Deberemos mantener los pies completamente apoyados en el suelo y mantener las rodillas al mismo nivel o ligeramente por encima de las caderas, de esta forma disminuimos la tensión sobre la espalda. Si usamos reposapies debe tener una inclinación entre 0-15º.
El respaldo debe seguir la curvatura fisiológica de la columna, permitiendo un completo apoyo de ésta en el respaldo. Son preferibles las sillas con reposabrazos, si apoyamos los brazos estos no suponen un peso para la columna. Debemos evitar giros parciales del cuerpo al estar sentados, movimientos de torsión, debemos girarnos en bloques.