Columna Cervical
La columna cervical es la porción de la columna vertebral que presenta mayor movilidad, además desde un punto de vista biomecánico se encuentra poco protegida, estos factores hacen que la patología de la columna cervical sea, tras la columna lumbar, el motivo más frecuente de consulta al neurocirujano.
                                                










Desde un punto de vista mecánico la columna cervical se compone de siete vértebras cervicales que junto con los discos intervertebrales, ligamentos y musculatura cervical se encargan de dotar de movimiento a esta porción de la columna. Igualmente importante es la función de protección de las estructuras nerviosas, médula espinal y raíces nerviosas, que presentan estas estructuras. Veremos como lesiones de tipo óseo o ligamentoso pueden desembocar en cuadros de afectación neurológica que motiven un tratamiento urgente de dicha patología.
Recogemos aquí algunas de las lesiones más frecuentes a este nivel como son las hernias discales cervicales y la patología traumática que ha experimentado un gran aumento en los últimos años debido fundamentalmente a los accidentes de tráfico.


Especialista en Cirujía Base de Craneo, Hipofisis Endoscópica,Columna Vertebral, Sindrome Piriforme
Patología Traumática
Cuando sometemos a la columna cervical a movimientos bruscos de aceleración-desaceleración, como en el caso de los accidentes de tráfico, la musculatura cervical reacciona produciénose una contractura brusca que evite lesiones ligamentosas o nerviosas más importantes, estas contracturas pueden dar origen a lo que se conoce como síndrome del latigazo cervical. En función de las estructuras lesionadas, musculatura, ligamentos, estructuras nerviosas las lesiones serán más o menos importantes.
Diagnóstico:
El diagnóstico de este síndrome será fundamentalmente clínico. Dependiendo de la intensidad del mismo el paciente puede aquejar dolor en la región cervical, presentar limitaciones a la movilidad cervical o incluso presentar déficits neurológicos en los casos más graves.
Tratamiento:
El tratamiento será sintomático, administraremos antinflamatorios para disminuir la inflamación sobre la zona afecta a la vez que se realizará rehabilitación para disminuir la contractura muscular existente, los relajantes musculares pueden ayudar a disminuir la contractura y con ello el dolor.
Pronóstico:
La gran mayoría de los casos presentan una buena evolución en pocas semanas o meses, especialmente en aquellos casos en los que no existen déficits neurológico .
Hernia Discal Cervical
A nivel cervical existen siete vertebras, entre estas vertebras se encuetran los discos intervertebrales que tiene como función distribuir el peso que soporta la columna. La sobrecarga mantenida, así como ciertos factores propios de cada individuo hacen que estos discos degeneren y acaben rompiéndose parte de sus fibras facilitando de esta forma la migración del núcleo pulposo, elemento central del disco. Cuando se produce este fenómeno decimos que se ha producido una hernia discal.
Clínica:
En fases iniciales del cuadro el paciente presenta dolor difuso a nivel cervical, este dolor se debe a la degeneración del disco intervertebral, en otros casos el cuadro es más agudo y el paciente debuta con un cuadro de cervicobraquialgia (dolor a nivel cervical y en el brazo). La localización del dolor depende del nivel en el que se ha producido la hernia, pues cada nivel corresponde a un territorio, dermatoma, específico.
Diagnóstico:
Una vez establecida la sospecha clínica se practicará una RM cervical para objetivar dicha patología, la capacidad diagnóstica de la RM es superior a la del TAC cervical, por lo que su práctica será recomendable previa a la cirugía.
En algunos casos completaremos el estudio por medio de un electromiograma (EMG), éste puede orientarnos sobre el grado de afectación de la raiz nerviosa.
Tratamiento:
En los casos que no se consigue una remisión del dolor con tratamiento farmacológico la cirugía será el tratamiento de elección.
Actualmente se practica una resección del disco herniado (discectomía cervical) y en su lugar se coloca una protesis para evitar la pérdida de altura del espacio interdiscal evitando de esta forma deformaciones patológicas de la columna cervical.


Higiene Postural
Cada día sometemos a nuestra espalda a miles de pequeños esfuerzos, flexiones, torsiones, rotaciones... muchos de estos movimientos los realizamos en posiciones inadecuadas, modificando ligeramente la forma en que llevamos a cabo ciertas actividades cotidianas podemos disminuir ostensiblemente la carga a la que sometemos a nuestra espalda y con ello el riesgo de lesiones o empeoramiento de nuestro cuadro clínico.
A continuación pasamos a describir algunas de las actividades cotidianas explicando como deben llevarse a cabo para disminuir al máximo la carga sobre la columna.
Levantarse de la cama.Es la primera oportunidad del día para cuidar la espalda. Evitaremos sentarnos en la cama teniendo las piernas extendidas, en esta posición el disco se encuentra sometido a una gran carga. La forma correcta será apoyarse en uno de los costados, clavando el codo de ese lado en el colchón y teniendo el puño de ese brazo cerrado apoyamos la mano del otro brazo sobre el puño para ayudarnos a levantar lateralmente a la vez que sacamos los pies de la cama, posteriormente apoyamos las manos en los muslos para ponernos de pie, de esta forma minimizamos los requerimientos de la columna.

Al dormir Es recomendable hacerlo boca arriba pues se altera menos la curvatura fisiológica, idealmente deberíamos colocar una almohada debajo de las rodillas para mantener las piernas flexionadas. En caso de no poder dormir boca arriba es preferible hacerlo de costado con las piernas ligeramente dobladas antes que boca abajo.El colchon no tiene que ser excesivamente duro, hay trabajos que demuestran que es tan perjudicial un colchon excesivamente duro como uno de blando, debemos buscar colchones de dureza intermedia la altura de la almohada dependerá de la posición adoptada al dormir, si dormimos de lado la almohada deberá ser más gruesa que si lo hacemos boca arriba, el objetivo siempre será obtener una buena alineación de la columna.cargar pesos:Dos consejos iniciales, llevar el peso lo más cerca posible del cuerpo y no levantar el peso por encima de los hombros, el objetivo es mantener la columna recta evitando posturas de hiperflexión o hiperextensión.Intente siempre cargar los pesos con la columna vertical, "recta", en caso de tener que levantar un peso flexionándosel hágalo con las rodillas dobladas y la espalda arqueada hacia atras, como lo hacen los practicantes de halterofilia.Evite levantar pesos por encima del pecho, si debe colocarlo a una altura superior súbase a una escalera.estar de pie:Al estar de pie parado la espalda recibe una sobrecarga mayor que al caminar.
Existen diferentes técnicas que nos permitiran disminuir este sobresfuerzo. Si precisamos trabajar estando de pie intentaremos apoyar los brazos, esto disminuirá el trabajo sobre la columna. Si es posible elevaremos ligeramente uno de los pies apoyándolo en un reposapies, alternando uno y otro pie. Igualmente es preferible adelantar una de las piernas en caso de mantenerse mucho rato en pie. En cualquier caso debemos evitar mantener la misma posición durante largo tiempo. Usar un calzado adecuado puede ayudar a disminuir la tensión sobre la columna. El zapato con tacón aumenta esta sobrecarga, el zapato totalmente plano tampoco es ideal, es preferible usar un zapato con un tacon entre 1.5-3cm.sentarse en una silla: Nuevamente pretendemos bajar la tensión a la que mantenemos la espalda para ello debemos apoyarnos en los brazales de la silla tanto al levantarnos como al sentarnos, evitando desplomarnosal sentarnos. En caso de que no tenga reposabrazos la silla nos apoyaremos en los muslos. estar sentado.Se trata de una posición que gran parte de la población mantiene durante muchas horas al día, de ahí la importancia de sentarse correctamente. Deberemos mantener los pies completamente apoyados en el suelo y mantener las rodillas al mismo nivel o ligeramente por encima de las caderas, de esta forma disminuimos la tensión sobre la espalda. Si usamos reposapies debe tener una inclinación entre 0-15º. El respaldo debe seguir la curvatura fisiológica de la columna, permitiendo un completo apoyo de ésta en el respaldo. Son preferibles las sillas con reposabrazos, si apoyamos los brazos estos no suponen un peso para la columna. Debemos evitar giros parciales del cuerpo al estar sentados, movimientos de torsión, debemos girarnos en bloques.